2.2 De Temuco a Putaendo
23/02/05 De Temuco me fui a Cholchol y de ahí a Galvarino. A la salida de ésta hay una cuesta. Por la tarde llegué al río Quino, en donde me bañé. Había una familia –los Quilaleo- que estaban asando un chancho. Me convidaron carne, pan, vino y cerveza. Conversé con un camionero de Santa Cruz, que me contó que esperaban la noche para trillar y cargar el lupino. Nos despedimos; una muchacha me preguntó de qué parte de Santiago era y que en una de esas nos encontraríamos allá. La otra, una morena que encontré atractiva, me deseó mucha suerte en mi viaje, de una forma tal que me dio la sensación de que yo le había interesado. Al día siguiente, me tocó una cuesta antes de Traiguén. A esta ciudad pasé a almorzar y llamar por teléfono. Cuando llegué a Los Sauces le pregunté a unos tipos que parecían de
A la mañana siguiente, hice la subida de la cuesta; había niebla y estaba lloviznando. Antes de llegar a la cima, se echó a perder el piñón. La bajada era larga, con pendientes fuertes y curvas. Tuve que ayudarme de los pies para frenar. Antes de Contulmo paré en una estación de servicios para arreglar el piñón. Para hacer tiempo –y volver a telefonear a Pamela- pasé a almorzar a la plaza de Contulmo, en donde conversé con el dueño de un negocio y con el borrachito del pueblo. Después recorrí toda la orilla del lago Lanalhue hasta la carretera. Estaba brumoso y con llovizna. Comí algo y seguí pedaleando hasta Cañete. Allí telefoneé por última vez a Pamela y conversé con los dueños de un boliche. Luego de conocer el centro de la ciudad, seguí hacia el norte, hasta que me detuve en una plantación de pinos. Ahí coloqué la carpa y me acosté.

Después de Laraquete, tuve que atravesar las cuestas que anteceden a Lota. En esta ciudad, telefoneé a Felipe. Él y Claudia me esperaban en la plaza central de Concepción. Eso fue el 14 de febrero, tipo dos o tres de la tarde. De ahí me llevaron al parque Ecuador, en donde almorcé algo que Tombo había traído de la casa de su abuela.
25/02/05
Del parque Ecuador fuimos a un local de Internet cerca de
El martes 15 fui al centro a comprar un neumático y almorcé una promoción en el Mercado (un completo y un vaso de leche con plátano por $ 500). En la tarde, cuando bajaba para ir al café Neruda, me encontré con Paulina Ríos, quien me invitó a tomar once. Allí estaba su marido Nelson, quien también estudió pedagogía en Historia en
Esa noche, como a las tres de la mañana, llegaron Felipe y Claudia; yo les pasé la cama y me acosté en el saco de dormir.
Al día siguiente, Oscar -el vecino- me invitó a tomar café. Me contó que fue preso político el 73-74 y que estuvo en la isla Quiriquina por ser dirigente sindical del FTR (MIR). Él me sugirió que fuera a conocer la caleta Tumbes. Hacia allá partí pasado el mediodía. Llegué como a las 15 horas, comí empanadas de mariscos y tomé una fotografía.
El jueves 17 fui a almorzar con Paulina y Nelson un pulmai. Después los acompañé en su auto hacia Coronel. A las nueve de la noche fui hacia el Café Neruda. Me encontré con Felipe y Padi. Tomamos cerveza con un muchacho llamado Ramón, que estudia Lenguaje, es fanático del cine y escribe poesía. En otra mesa habían tres mujeres y una de ellas me miraba. Yo también comencé a mirarla, a pesar de que no la encontraba bonita. Sin embargo, me parecía interesante y atractiva. Más tarde, Ramón les preguntó si querían sentarse con nosotros y ellas aceptaron. La muchacha con la cual nos mirábamos se ubicó a mi lado. Conversamos hasta que cerraron el local, pasada la una de la mañana. Ella se llama Alejandra y estudió Sociología en